Proyecto de Prevención del VIH-SIDA de Mundo Solidario y CIPRESS en Argentina
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias del Gobierno de la Provincia de Santa Fe ha admitido la solicitud de Mundo Solidario – Argentina para desarrollar un proyecto de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual y SIDA en las Unidades Carcelarias de la Provincia de Santa Fe en estrecha colaboración con la Asociacion CIPRESS (Centro Interdiscipinario de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual y VIH-SIDA).
Especialistas en el tema que participaron de un Ateneo en la Universidad Nacional del Litoral afirmaron que las Carceles de Santa Fe son peligrosas, y dijeron además que las cárceles están "llenas de jóvenes y de pobres”.
El problema de la sobrepoblación en las cárceles es casi una moneda corriente en nuestro país. Sin embargo, nadie se hace cargo. En la unidad penitenciaria de Coronda se alojan 1400 presos, aunque su capacidad alcanza sólo para 1080; la misma situación se repite en Las Flores, donde la capacidad es para 481 y actualmente hay 600 detenidos. En tanto, en las comisarías de Santa Fe la situación parece ser igual de alarmante: su población está excedida en un 60%.
¿Por qué Latinoamérica tiene las cárceles que tiene?", indicó la abogada Patricia Hidalgo, una de las panelistas que participó en el Ateneo,. "Porque somos países pobres, y la pobreza y la marginalidad no contiene a los jóvenes. La base fundamental del problema es la falta de educación y el derecho de oportunidades, que se viola en nuestros jóvenes. Esos chicos, con la droga mediante, están más expuestos al delito y el resultado está a la vista: hoy las cárceles están llenas de jóvenes y de pobres", agregó la especialista.
La sobrepoblación, además, tiene que ver con que "procesados y condenados conviven en la misma cárcel", según agregó Hidalgo. "En Santa Fe, un proceso por un robo calificado dura dos años, dos años y medio privado de la libertad, aún sin condena. Eso quiere decir que quedan en cárceles, porque no hay ubicación en alcaldías, conviviendo junto con personas condenadas. No se discrimina demasiado: los procesados, los condenados; todos van a parar a las cárceles de Coronda y Las Flores, que se terminan convirtiendo en depósitos de personas".
Un informe de las Cámaras Penales de Rosario y Santa Fe consideró "altamente peligrosa la gran concentración" de detenidos en las cárceles de la provincia. Ese mismo trabajo denunció la falta de higiene y medicamentos, deficiencia en la alimentación, hacinamiento, mala distribución de los detenidos y violencia. "Las cárceles no deben ser para castigo; la Constitución dice que las cárceles deben ser sanas y limpias y no que las cárceles deban ser un castigo", agregó Hidalgo. Sin embargo, la propia penalista analizó que "la cárcel hoy es peligrosa para la vida humana. La persona que entra a una cárcel no sabe si va a salir con vida; eso es lo más grave que está ocurriendo. No hay seguridad de que desde la cárcel un interno salga con vida".
Para Martínez, "la cárcel no debe ser pensada como el murallón que separa a una sociedad de otra; tenemos que pensar por qué las cárceles están llenas de jóvenes pobres".
"Los que están en la cárcel forman parte de nuestra sociedad. Las cárceles en las condiciones que están las hicimos todos y los que están ahí son producto de un proceso social, educativo y político de exclusión", concluyó.
Oscar Castelnovo, de una ONG local dice que el gobierno "socialista" de Santa Fe, al igual que el nacional, tienen en las prisiones su zona más brutal de represión y muerte. Y aunque están rápidos en las desmentidas y "justificaciones", se enfrentan a los compañeros de Ciudad Interna, presos en Coronda. Ellos materializan un verdadero ejemplo de periodismo militante en las condiciones más escabrosas: una denuncia puede costar varios huesos rotos, el traslado o la muerte. Ellos ya hicieron historia con la contundencia de sus acusaciones, el talento de sus notas y, permítaseme la expresión, los huevos frente al un enemigo que convierte la sangre humana en divisas promisorias y lujos de funcionarios. Es altamente impactante la nómina de los caídos de este Informe 2010, cuyas causas van de heridas cortopunzantes y "ahorcamientos" hasta enfermedades, por las que nadie muere del otro lado de las rejas. Todas ellas fueron por la acción u omisión del Servicio Penitenciario Santafecino, jueces y funcionarios. Cabe destacar que la Coordinadora de Trabajo Carcelario inició la denuncia con 21 muertos, luego vino la negativa de los funcionarios con su mentirosa cifra de 14, como si 14 vidas sesgadas fueran nada, y más tarde la lista de Ciudad Interna con 24 compañeros que cayeron en las cárceles de mala muerte de la Argentina.
Por su parte, Adriana Revol desde la Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos Humanos de Cordoba nos dice en su Balance (anti) carcelario 2010: "Lo más grave en las cárceles no es el hacinamiento, no es la falta de vidrios, de baños, de agua caliente, las pésimas condiciones de alimentación, los sistemas de cloacas colapsados, ni las ratas o las cucarachas. Lo mas grave son los crímenes del Estado, es la tortura física y psicológica". También, la luchadora afirma que "nunca pudimos esclarecer las muertes de dos hombres en Río Cuarto y una mujer en Bower, todas etiquetadas de "suicidios". Vale la pena detenerse y guardar ambos Informes surgidos de la indignación y destinados a romper el silenciamiento de la masacre en nuestro país".


